viernes, 28 de marzo de 2008

Mothers

Hace relativamente poco tiempo me encontraba en la sala de urgencias del hospital, ¿el motivo?, muy sencillo, se me calló encima una persona (o al menos él cree que es una persona, para mí es un ente que ocupa un lugar en el espacio) de casi 90 y pico de quilos y saben tan bien como yo que la física deja bien claro que dos cuerpos no pueden ocupar un mismo espacio.

Mientras esperaba antes de entrar en la sala de Rx sumido en mis pensamientos recordé aquellas frases míticas que solían decirnos y/o regalarnos nuestras madres cuando éramos pequeños (de acuerdo tuve otros pensamientos, pero los explicaré en otra ocasión…).

Recuerdo aquellas frases míticas como “No cruces los semáforos en rojo” (frase educativa donde las haya) seguida de aquella bonita frase “¡no aceptes caramelos de ningún desconocido o extraño!”, esta última los adultos/as la remataban o la adornaban con “… que les ponen drogas…”, que angustia pasé durante una temporada con los dichosos caramelos y las supuestas drogas que contenían…

La que se llevaba la palma, es decir, la frase más apoteósica que recuerdo es aquella de “hijo lleva siempre limpia la camiseta y los calzoncillos no sea que tengas un accidente porque si los llevas sucios, ¡qué pensarán de tu madre!..., siempre le decía a mi madre;
“Mamá si tengo un accidente te puedo jurar que pienso en muchas cosas menos en los calzoncillos…”

Otras perlas de frases típicas:

-Un día de estos os levantáis y no me vais a encontrar (otra modalidad; “cojo el portante y me voy), y a ver qué hacen…
-Pero si se acaban de ver, no entiendo por qué siguen hablando por teléfono (típica para adolescentes encoñados con la novia en ese bucle de “cuelga tú” y ella, no, no, hazlo tú… ¡Por Dios que capullos nos ponemos en la adolescencia!).

-Cuando tengáis hijos os vais a acordar de mí.

- Pregúntale primero a tu padre, a ver él qué dice (lo cojonudo de esta frase es que después papá decía lo mismo “pregúntale a tu madre” y recuerdo tardes tontas de un lado para otro a ver quién de los dos me daba permiso de una puta vez...).

-El día que me convierta en un estorbo y sea una carga para vosotros me llevaréis a un asilo.
- Una cosa es libertad y otra libertinaje. (todo un clásico…)

-"Abrígate bien el cuello antes de salir"(qué rabia de frase… Mi madre me hacía ponerme esos jerséis de cuello alto…).

- Esa chica no te conviene (¿y cuál me conviene mamá?, ninguna me convenía…)

Y aquellas veces que uno/a tiene el estómago revuelto, no tienes hambre y te dejas comida en el plato entonces mamá ataca diciendo: “no tienes vergüenza en el África están pasando hambre” o la otra modalidad, no de mi madre, pero sí de la mamá de una amiga “una guerra tenías que haber pasado ya verías como te lo comías todo…”, ¡brutal!

Desde aquí mis más tierno abrazo a todas las madres y esas frases que hacen más amena la relación madre-hijo/a.
Os invito a que pongáis frases de vuestras mamás que seguro que hay miles.

Apareció una enfermera para llevarme con la doctora, como mi vida es una espiral surrealista sin fin en otra ocasión explicaré mis aventuras/desventuras en la sala donde ponen yesos…

Un saludo,
Viatger

4 comentarios:

Montse dijo...

¡Genial!
Es real como la vida misma.
Esas frases nos han acompañado durante la infancia y adolescencia y ahora,vistas en la distancia, resultan enternecedoras.
¿Te sorprende mi visita?

Viatger dijo...

Me sorprende ver como visitas entradas de hace un año, la verdad que hay entradas que merecen la pena modestia a parte jejeje.
ahí están las entradas para su lectura, comentario y/o escarnio...

petons,
Viatger.

mayte dijo...

lingLeyendo esto he llegado a la conclusión de que las madres que nacieron en la posguerra en vez de traer un pan bajo el brazo, trajeron un libro de frases... a todos nos han recitado las mismas eso sí con una ternura tal, que su recuerdo nos produce una enorme sonrisa... creo que te falta: "eres igual que tu padre" u "no te alejes de la orilla que te lleva la corriente" ¿o esas sólo eran de la mía? Saludos.
Mayte

Alejandro dijo...

En general creo que cada generación de padres crea su propias frases, seguramente nuestros peques de mayor harán algún escrito como este o su equivalente.

Las dos frases que comentas, nunca las dijo mi madre, aunque parecidas, hay muchas frases que tienen diferentes versiones.

Saludos,
Alejandro